Deja de perderse
El cartón se queda en otra cartera, se moja o acaba en la basura. La tarjeta vive en el móvil, que es lo único que el cliente no se olvida.
03Canje verificado
Los sellos que tú decidas y el premio al completar la cartilla, igual que siempre. La diferencia es que no se pierde en un bolsillo, no se falsifica con un bolígrafo y tú sabes quién tiene cuántos.
El cartón se queda en otra cartera, se moja o acaba en la basura. La tarjeta vive en el móvil, que es lo único que el cliente no se olvida.
Un sello es un tampón que cualquiera puede imitar. Aquí el sello lo pones tú desde el panel y el canje lo validas tú.
Con el cartón repartes a ciegas. Aquí cada tarjeta es un cliente con nombre, y puedes escribirle cuando le falte poco.
Eliges cuántos sellos y qué premio.
Cuántos sellos hacen falta y qué se lleva al completarla. Se ve en la tarjeta, así que el cliente sabe siempre lo que le queda.
Desde el panel o escaneando el QR del cliente. Un sello por visita, o los que decidas.
Cuando completa la tarjeta le llega el aviso al wallet. Al canjear, lo confirmas tú y el contador vuelve a empezar.
Canje verificado
Los que quieras. Lo habitual entre seis y diez: por debajo el premio sale caro, por encima el cliente lo ve lejos y se desengancha.
No. Los sellos los añades tú desde tu cuenta; el cliente solo los ve.
Suele encajar mejor un programa de puntos: si el gasto es variable, premiar por importe es más justo que premiar por visita.
Sí, son módulos independientes y los dos entran en todos los planes, también en el gratuito.
La diseñas tú en el asistente o te la dejamos lista en 24 h. Gratis hasta 20 tarjetas activas, con todos los módulos abiertos.