El aviso lo pone la fecha, no tú
Programas el recordatorio el día del servicio, a doce meses vista. Cuando llegue, saldrá solo, tú ya ni te acordarás.
Sector · talleres
En un taller el cliente vuelve cuando toca o cuando se rompe algo. Lo primero se puede programar; lo segundo no. Ahí está todo el negocio recurrente.
Con doce meses entre visitas, si no lo programas se te olvida a ti y a él.
Programas el recordatorio el día del servicio, a doce meses vista. Cuando llegue, saldrá solo, tú ya ni te acordarás.
Matrícula, modelo, kilómetros del último servicio y qué se hizo. Cuando llame, no hay que buscarlo en el archivador.
Una revisión de 300 € que deja saldo para el siguiente cambio de aceite da una razón concreta para no ir al taller de al lado.
Cuatro momentos reales de un taller.
Toca revisión: hace un año del último servicio. ¿Te buscamos hueco esta semana?
Tu ITV caduca el mes que viene. Si quieres pasarla tranquilo, revísalo antes.
Antes del frío conviene mirar batería y anticongelante. Diez minutos y te lo decimos.
Tu coche ya está. Puedes recogerlo hasta las 19:00 🔧
La regla del año es lo que hay que montar primero.
Se escanea al pagar, que es cuando el cliente está delante y con el móvil en la mano.
Matrícula, modelo y fecha del servicio. Con eso puedes filtrar por lo que necesites: los diésel, los que pasan ITV este trimestre.
Se programa el mismo día del servicio. Es la que convierte un cliente suelto en un cliente anual.
Sí, si guardas la fecha en la ficha. Filtras por ella y el aviso va solo a esos.
Puedes usar campos propios para el segundo vehículo, o crearle una tarjeta por coche si prefieres tenerlos separados.
Sí, con una notificación individual. Es de los usos que más se agradecen: evita la llamada y el "¿está ya?".
El plan de hasta 1.000 tarjetas activas son 48,95 € al mes más IVA.
La diseñas tú en el asistente o te la dejamos lista en 24 h. Gratis hasta 20 tarjetas activas, con todos los módulos abiertos.