Cada clienta tiene su pauta
La ficha guarda qué tratamiento lleva, en qué sesión va y cuándo toca la siguiente. Sin buscarlo en una agenda de papel.
Sector · estética
Un tratamiento de seis sesiones que se abandona en la tercera es dinero perdido para las dos partes. El recordatorio en el momento justo es la mitad del trabajo.
Aquí no hace falta convencer a nadie de que vuelva: hace falta que no se le pase la fecha.
La ficha guarda qué tratamiento lleva, en qué sesión va y cuándo toca la siguiente. Sin buscarlo en una agenda de papel.
Programas el aviso a los días que marque el protocolo y se manda sin que nadie lo mire.
Rebajar un tratamiento caro desvaloriza el resto. Recordar la sesión, en cambio, cuida a quien ya ha pagado.
Cuatro momentos reales de una clínica.
Toca tu cuarta sesión esta semana. ¿Te va bien el jueves por la tarde?
Recuerda: nada de sol directo estas 48h y protección 50 aunque esté nublado.
Has terminado las seis sesiones 💜 En un mes conviene la de mantenimiento; te avisamos.
Se ha liberado el hueco de mañana a las 11:00. Si te viene bien, dime y te lo guardo.
Primero la ficha, después los avisos.
Se escanea en la consulta, mientras se rellena el consentimiento. Ya no hace falta pedir el teléfono para avisar.
Tratamiento, sesión actual, fototipo, alergias. Lo que necesites, y después puedes filtrar por ello.
Una regla por pauta: a los 21 días, a los 30, al mes del alta. Se configuran una vez y valen para todas.
Son datos de categoría especial y tienen requisitos propios de RGPD. Guarda lo mínimo imprescindible y revísalo con quien lleve tu protección de datos; la política de privacidad detalla el marco.
Elimina la tarjeta y deja de recibirlos. También puedes excluirla del filtro sin borrar su ficha.
Sí. El bono se lleva con puntos o con sellos, según prefieras contar sesiones o importe.
El plan de hasta 1.000 tarjetas activas son 48,95 € al mes más IVA.
La diseñas tú en el asistente o te la dejamos lista en 24 h. Gratis hasta 20 tarjetas activas, con todos los módulos abiertos.